Cómo es el origen de los dos sectores de la interna libertaria que se disputan el poder dentro del Gobierno

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Karina Milei y Martín Menem enfrentados a Santiago Caputo y Daniel Parisini (Imagen Ilustrativa Infobae)

”Por cómo están las cosas, hoy es más fácil defender la captura de Nicolás Maduro o la posible invasión de los Estados Unidos a Cuba que a este Gobierno”, reconoce uno de los referentes digitales del oficialismo tras la polémica por el patrimonio de Manuel Adorni y con la interna entre Santiago Caputo y Karina Milei al rojo vivo.

En los últimos días, el conflicto entre los dos principales sectores del Poder Ejecutivo, que antes se cuestionaban mutuamente pero por privado, salió a la luz y estalló en las redes sociales.

Si bien siempre hubo diferencias entre los dos bandos sobre las estrategias políticas que se debían implementar y, principalmente, sobre el armado partidario y las alianzas, estas cuestiones se venían resolviendo puertas adentro.

Apenas llegó al poder, el presidente Javier Milei confirmó que las decisiones más importantes durante su administración las iba a acordar solamente con su hermana y con su asesor, una estructura que definió como “El Triángulo de Hierro”.

El “Triángulo de Hierro” en uno de los primero viajes de Milei a los Estados Unidos (REUTERS/Kevin Lamarque)

Sin embargo, el consultor no estuvo siempre al frente de una de estas facciones, sino que es el heredero de un movimiento que ya tiene casi una década y del que supo convertirse en líder, el de los militantes liberales de las redes sociales.

Mucho antes de que el ahora mandatario nacional ni siquiera pensara en ser candidato, en Twitter ya había distintos grupos muy activos que defendían ideas como una economía abierta y un Estado chico y desregulado.

Todos estos personajes digitales, que en ese entonces no tenían un espacio político consolidado en el que expresarse, sí tenían un referente en común: Carlos Menem, el único que había no aplicado estas teorías durante la democracia.

Uno de estos dirigentes era Daniel “El Gordo Dan” Parisini, quien manejaba una comunidad llamada “Los osados”, con miles de seguidores en lo que hoy es X.

Gracias a esa actividad es que conoció a otras figuras que hoy son relevantes en el Gobierno, como Macarena Alifraco, mano derecha de Caputo, y Agustín Romo, legislador bonaerense.

Los tuiteros generaron tanto ruido en las redes sociales que comenzaron a llamar la atención de los políticos con más trayectoria, principalmente del PRO, quienes organizaban cenas para conocerlos y entender cómo pensaban estos jóvenes.

Santiago Caputo con varios integrantes de “Las Fuerzas del Cielo” (X @maquialifraco)

“Un día viene uno de mis asesores y me dice ‘tenés que conocer a estos locos que defienden a muerte el gobierno de Menem’. Estamos hablando del 2018, cuando ser liberal era casi una mala palabra, no como ahora. Así que hice un asado y los invité. Los tipos ya te hablaban de equilibrio fiscal, de libre mercado“, recuerda un macrista con mucha experiencia.

Luego, varios de ellos encontraron su lugar para comenzar a militar más activamente de la mano de Ramiro Marra, uno de los fundadores de La Libertad Avanza, quien planeaba la estrategia comunicacional en las oficinas de su empresa de broker, Bull Market.

En ese momento se sumaron otros dirigentes como Iván Dubois, Tomás Jurado (conocido como “El Peluca Milei”) y Mariano Pérez, que también pasaban gran parte de sus días en los pasillos de la mencionada compañía.

En paralelo, quienes también habían tomado conocimiento de este grupo de fanáticos eran los familiares del propio Carlos Menem, con Martín y Eduardo a la cabeza.

A mediados del 2019, según recuerdan algunos, el actual titular de la Cámara de Diputados planificó una cena con Javier Milei, que comenzaba a ganar mayor popularidad en la televisión, y a ese encuentro fue Romo.

De todas formas, el punto de inflexión se dio recién en mayo del 2021, cuando el hasta entonces economista y panelista de programas de debate se planteó seriamente comenzar una carrera para llegar a la Casa Rosada.

Javier Milei junto a Ramiro Marra, cuando todavía pertenecía a La Libertad Avanza (REUTERS/Agustin Marcarian)

Por un lado, Marra le presentó en ese momento a Caputo, que ya había trabajado brevemente con algunos funcionarios de Cambiemos y sería el elegido para encargarse de la estrategia.

Además, se encargó de llamar a Romo, que estaba de vacaciones en Orlando, Florida, con Alifraco y Carlos Maslatón, para que se sumaran.

Por el otro, en noviembre su hermana le recomendó que viajara a La Rioja para apoyar a Martín Menem, que competía para legislador en esa provincia.

Con el correr de los años, ambos grupos se fueron consolidando y cada actor ocupó su espacio dentro del esquema de poder: el consultor generó un vínculo con los militantes digitales y Karina Milei fue eligiendo a personas de su confianza para llevar adelante su tarea que era, principalmente, el armado de un partido.

La ahora secretaria general de la Presidencia recurrió primero a la ayuda de Carlos Kikuchi, un viejo y hábil operador que le consiguió las alianzas necesarias para poder competir en el 2023.

Durante esa campaña, sin embargo, la hermana del líder empezó a tener un vínculo más cercano con los Menem que, a su vez, pasaron a tener cada vez más protagonismo, apareciendo en los escenarios y actividades.

Karina Milei junto a Martín Menem (Luis ROBAYO / AFP)

“Mientras todos nosotros nos estábamos peleando por boludeces o viendo en qué cargo íbamos a estar, ellos estaban atrás de Karina para cumplirle todo lo que pedía”, señala un ex libertario.

Cuando llegaron a la Casa Rosada, las dos facciones ya estaban bien identificadas y se repartieron las áreas de Gobierno casi de manera equitativa entre los integrantes del “Triángulo de Hierro”.

Así, por ejemplo, los Menem ocuparon roles decisivos, con Martín como titular de la Cámara de Diputados y Eduardo “Lule” como subsecretario de Gestión Institucional, pero también tienen un papel clave en el partido y, por ende, en las decisiones electorales.

En tanto, si bien algunos militantes digitales se sumaron al Ejecutivo, como es el caso de Juan Carreira, conocido como “Juan Doe”, designado director de Comunicación Digital, muchos otros se quedaron al lado de Caputo, pero sin un puesto oficial.

“El Gordo Dan”, por caso, quedó al frente del programa “La Misa”, que se transmite por el streaming “Carajo”, acompañado por muchos de las figuras que conoció en las redes y que tampoco fueron convocadas para la gestión.

Los desgastes propios de la gestión, algunas derrotas legislativas y las diferencias de visiones entre los dos sectores que acompañan al Presidente terminaron explotando en las elecciones del año pasado, cuando Karina Milei dejó prácticamente relegada de las listas a “Las Fuerzas del Cielo“, que solamente pudo incluir como candidato relevante a Nahuel Sotelo.

Mientras los resentimientos por esto crecían, por el lado de los Menem decidieron comenzar a atacar al caputismo con sus mismas armas, cuentas anónimas en X, al considerar que si no lo hacían estaban permitiendo que se los cuestionara libremente.

Todo terminó con el posteo del asesor presidencial en el que mostró un video de un perfil muy crítico del Gobierno que, según se podía ver en la grabación, había compartido un link que -aparentemente sin darse cuenta- conducía al Instagram del titular de Diputados.

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