
Mucho antes de los escenarios, el torso desnudo y la furia de The Stooges, hubo una canción que marcó para siempre a Iggy Pop. Apenas unos minutos de guitarra distorsionada fueron suficientes para hacerle sentir que las reglas podían romperse y que el rock podía ser más amenazante de lo que la radio estadounidense acostumbraba […]
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