
Mike Tyson admitió que la única razón por la que volvería a subirse a un ring es el dinero: “Solo pienso en ello cuando alguien pone un cheque delante de mí”. La declaración, recogida por DAZN en una entrevista con Casino.org, retrata a un expúgil de 59 años que ya no persigue títulos ni gloria deportiva, pero que tampoco cierra del todo la puerta a nuevas peleas o exhibiciones si la oferta económica es la adecuada.
“Si estas personas dejan de darme dinero, sí, esta será la última”, le respondió Tyson a sus propios hijos cuando le preguntaron si el combate con Floyd Mayweather Jr. (que debía desarrollarse el 26 de abril, pero hoy no tiene fecha confirmada) sería su retirada definitiva. La frase condensa con precisión la lógica que mueve hoy al exmonarca de los pesos pesados: no hay motivación deportiva que lo empuje al gimnasio, pero un cheque suficientemente grande sí puede hacerlo.
El excampeón mundial reconoció que sigue abierto a disputar nuevos combates, incluida la posible pelea frente a Mayweather, aunque subrayó que cualquier decisión pasa ahora por el filtro de su familia. “No hay mucho de lo que pueda hablar, pero es bastante interesante”, dijo al ser preguntado por ese enfrentamiento, sin confirmar fechas ni condiciones concretas.
Físicamente, Tyson asegura estar en condiciones de competir. “Simplemente estoy feliz de estar en la condición física en la que estoy para poder hacer esto al nivel al que todavía puedo hacerlo”, afirmó. Esa disposición, sin embargo, tiene un precio: según detalló DAZN, el púgil necesita entre tres y cuatro meses de preparación intensiva y entrenamientos diarios para sentirse listo antes de aceptar cualquier compromiso sobre el ring.

La paradoja de Tyson es que, al mismo tiempo que admite que el dinero es su principal motor, sostiene que ya no lo necesita. “Gané más dinero en mis cincuenta que en mis veinte”, dijo, en referencia a los últimos combates que disputó, incluido la exhibición ante Roy Jones Jr. en 2020 y la derrota ante el influencer Jake Paul en noviembre de 2024, su primera pelea profesional desde 2005. “Ahora tengo 60 años. El dinero no significa nada. A las personas que quiero puedo cuidarlas”, añadió.
Fue precisamente su hijo de 14 años quien le planteó la pregunta que más lo incomodó: “¿Por qué? ¿Por qué haces esto?”. Tyson admitió que tardó en responder. “Me sentí triste por un momento”, contó. La respuesta que encontró fue que pelear es lo único que sabe hacer, la disciplina que lo definió durante décadas y que, a falta de otro argumento, sigue siendo suficiente razón para no colgar los guantes, siempre que alguien esté dispuesto a firmar el cheque.
En otra entrevista publicada hace 48 horas, Tyson hizo un repaso de su vida y narró detalles de lo que fue su infancia y de las influencias que lo rodearon. “Empecé a delinquir para comprar ropa bonita. Me crié entre criminales y prostitutas, era la casa del delito», contó el oriundo de Brooklyn.
También habló sobre sus adicciones. “Disfrutaba drogarme más que cualquier otra cosa. Era mi vida. Lo mismo con el alcohol. Si hubiera tenido la disciplina para ser narcotraficante, hoy sería millonario. Pero no la tenía: me consumía mi propia mercancía”, confesó.
En la entrevista con el pódcast estadounidense This Past Weekend, encabezado por el presentador Theo Von, remarcó que lleva “nueve años sobrio”, aunque no incluye a la marihuana entre las sustancias que restringió.



