Max Verstappen pidió una reconstrucción profunda del asfalto del Circuito de las Américas, en Austin, tras considerar que los baches del trazado son “inaceptables” y pueden afectar físicamente a los pilotos de Fórmula 1 durante el Gran Premio de Estados Unidos. El neerlandés sostuvo que una nueva capa de pavimento no resolverá el problema si no se interviene la base de un circuito asentado sobre suelo de arcilla expansiva.
La advertencia llegó después de la clasificación, en la que Max acabó con el segundo puesto detrás del poleman Kimi Antonelli, cuando el tetracampeón mundial respondió a Bobby Epstein, presidente del circuito, quien había asegurado que la pista estaba en muy buen estado. “Lo invito a manejar mi auto”, dijo Verstappen en diálogo con Motorsport. “Creo que tendría que bajarse después de cinco vueltas y ya no podría ni caminar”.
El trazado fue reasfaltado por completo hace dos años y recibió otras dos intervenciones antes de la edición actual. El sector entre las curvas 9 y 11 volvió a ser pavimentado, mientras que se realizaron trabajos para reducir los desniveles más marcados entre las curvas 12 y 19.
La Curva 1, en plena zona de frenada, y la Curva 19, una de las últimas del trazado, concentran parte de las quejas, pero Verstappen identificó más sectores comprometidos. “Las Curvas 1 y 19 son verdaderamente malas, pero también toda esa sección rápida entre las Curvas 4 y 5, hay baches gigantescos ahí”, afirmó.
El piloto de Red Bull señaló que comprende las dificultades derivadas del terreno texano, aunque rechazó que esa condición sirva como justificación. “Eso es algo que se debería haber analizado de antemano. Eso realmente no debería ser una excusa”, tras acabar en el segundo lugar del clasificador.
Los desniveles en las curvas rápidas, conocidas como las eses, elevan el riesgo porque varios competidores estuvieron cerca de perder el control de sus autos durante las prácticas. Verstappen advirtió sobre el efecto de esos impactos a alta velocidad: “Son cosas que realmente no deberían pasar cuando el auto toca el suelo de esa manera”.
Las exigencias también se trasladaron al estado físico de los corredores. El neerlandés aseguró el jueves que las condiciones estaban “fuera de control” y explicó el sábado que toma analgésicos todos los días en Austin. El actual campeón del mundo Lando Norris, por su parte, necesita pastillas para el dolor de cabeza en cada sesión.
Epstein sostuvo que el circuito desconocía el bache ubicado al fondo de la Curva 1 hasta esta semana y aseguró que lo habría reparado de haberlo sabido. También afirmó a ESPN que los demás desperfectos señalados por Verstappen ya habían sido corregidos.
“Max no suele decir ‘me equivoqué’, pero también suele tener razón. Normalmente es muy franco y eso es algo que aprecio de él”, expresó Bobby Epstein. El presidente del Circuito de las Américas consideró que el piloto podía sorprenderse al comprobar que algunas irregularidades que recordaba ya no estaban presentes.
Verstappen, sin embargo, mantuvo su crítica tras las sesiones del viernes y reclamó una intervención estructural para los próximos años. El piloto sostuvo que la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y la Fórmula 1 deberían endurecer sus exigencias sobre el estado de las pistas.
“Puedes volver a poner una nueva capa de asfalto, pero un año o dos después tendrás el mismo problema, por lo que debes analizar más a fondo”, explicó. “Hay que levantarlo todo y construir una base adecuada si se sabe que el terreno de debajo se está moviendo”.



